Por Dolors Àvila Tapies – Psicóloga especializada en vínculos y narrativa terapéutica
Una de las causas más frecuentes de malestar emocional tiene que ver con las
relaciones. No siempre son traumáticas ni evidentes. A veces son vínculos que parecen
“normales”, pero que desgastan en silencio. Relaciones donde una persona da más de lo
que recibe, se anula por miedo al conflicto o simplemente no se siente libre.
Y cuando pregunto: “¿Has pensado en poner un límite?”, la respuesta más común es una
mezcla de culpa, miedo y negación.
La cultura del aguante
En España hemos crecido con frases como:
“Mejor callarse para no hacer lío”
“Es tu madre/padre, no puedes decirle eso”
“No seas egoísta”
“Aguanta un poco más, ya pasará”
Estas ideas nos enseñan que poner límites es un acto egoísta, cuando en realidad es una
forma de autocuidado. Aprendemos a complacer, a ceder, a minimizar lo que sentimos
con tal de no incomodar. Pero el precio suele ser muy alto: ansiedad, tristeza, frustración,
sensación de no saber quién soy.
¿Por qué nos cuesta tanto?
Miedo a ser rechazados.
Mandatos familiares muy fuertes.
Creencias de que “querer es aguantar”.
Ausencia de modelos saludables.
Sentimiento de culpa por pensar en uno mismo.
¿Qué puede ayudarte?
En terapia, y especialmente desde el enfoque narrativo y psicobiográfico, revisamos tu
historia para descubrir de dónde vienen esas creencias, cómo se formaron esos vínculos,
y qué te impide hoy ejercer tu derecho a cuidarte emocionalmente.
Poner límites no es romper una relación. Es darle una oportunidad a que esa relación sea
más sana. Y si no puede serlo, a que tú puedas seguir sin dañarte.
Si sientes que estás sosteniendo demasiado…
Si vives relaciones donde sientes que te desgastas, que siempre das tú, que tus
necesidades no cuentan, es momento de revisar. No estás solo. Y no es tu culpa.
En Psicología Davita te acompaño a escucharte, a entenderte, y si es necesario, a decir
que no con respeto… empezando por decirte que sí a ti.
psicologiadavita.com
Poner límites no aleja a las personas correctas. Solo aleja las que ya estaban demasiado
cerca de tu bienestar.

